En un giro trascendental para el sistema de enseñanza, el viceministro de Educación Regular, Juan Carlos Pimentel, anunció este lunes la abrogación de la Ley 070 Avelino Siñani-Elizardo Pérez. La medida busca frenar el deterioro de la formación académica y establecer las bases de un nuevo modelo pedagógico durante la presente gestión.
Tras inaugurar las clases en la unidad educativa Sucre, en Cochabamba, Pimentel detalló que el Gobierno se ha trazado tres pilares fundamentales para 2026:
- Redactar una nueva ley educativa consensuada.
- Implementar un nuevo diseño curricular.
- Aplicar un reglamento de evaluación renovado.
Hacia una ley participativa
A diferencia de reformas anteriores, el Ministerio de Educación busca que la nueva normativa no surja únicamente de "gabinetes cerrados". Según el Viceministro, se diseñará una estrategia para coordinar el contenido con los sectores más representativos de la sociedad civil, garantizando así la legitimidad y apropiación de la ley por parte de la población.
Cambios inmediatos: La Resolución Ministerial 001/2026
Con el retorno de casi 3 millones de estudiantes a las aulas, han entrado en vigor disposiciones clave para optimizar el tiempo de enseñanza:
Prioridad en el aula: La ministra Beatriz García confirmó la prohibición de actividades extracurriculares y cargas administrativas innecesarias para los docentes. El objetivo es que maestros y directores se enfoquen exclusivamente en la labor pedagógica.
Calendario escolar: Se garantiza el cumplimiento estricto de 200 días de clases.
Restricción de tecnología: Se prohíbe terminantemente el uso de teléfonos celulares por parte de alumnos y profesores durante las horas de clase.
Nuevo sistema de calificación
El Reglamento de Evaluación ha sido ajustado, modificando la ponderación de los criterios de calificación bajo el siguiente esquema: “Ser” que tendrá un valor de 10 puntos; el “Saber”, 45 puntos. “Hacer”, 40 puntos, y “Autoevaluación” tendrá un valor de 5 puntos.
Inclusión y accesibilidad
Para evitar barreras en el acceso a la educación, la normativa vigente ratifica:
- Flexibilidad en el uniforme: No es obligatorio y su falta no puede ser motivo para impedir el ingreso a clases.
- Identidad cultural: Se debe respetar la vestimenta propia de estudiantes de naciones indígena originario campesinas y afrobolivianas.
- Libertad de compra: Está prohibido obligar a los padres a adquirir uniformes o útiles escolares en proveedores específicos o exclusiv
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