Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) amplió ayer la distribución de combustibles para La Paz con el fin de normalizar el suministro luego de 50 días de bloqueo y el presidente Rodrigo Paz indició que la provisión se normalizará durante la presente jornada.
Vía: Los Tiempos |
En Cochabamba las filas de camiones, flotas y cisternas persisten en las estaciones de servicio a la espera de la llegada de diésel. La mayoría de los conductores estuvieron en los bloqueos por 50 días y ahora están en las filas para combustible en los surtidores.
El mandatario explicó que las demoras que puedan presentarse en la distribución de combustibles se deben a los controles de calidad “para que no haya problemas”.
La provisión se regularizará, pero se debe considerar que, después de 50 días de bloqueos de caminos, “cuesta volver a caminar, la Patria está empezando a caminar”, subrayó la autoridad.
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, explicó que actualmente se están sometiendo a control de calidad más de 200 cisternas que permanecieron retenidas durante los bloqueos y que ahora ingresan paulatinamente a la planta de Senkata para su verificación y despacho.
YPFB programó para ayer despachar 3,8 millones de litros de combustibles líquidos en beneficio de los usuarios de La Paz, informó Fernando Cuevas Banda, gerente de Comercialización.
“El volumen programado de gasolina especial para las estaciones de servicio del departamento de La Paz aumentamos a 2.800.000 litros y también estamos despachando 1.000.000 litros de diésel oil a surtidores de las ciudades de La Paz y El Alto”, expresó el gerente de Comercialización, Fernando Cuevas.
Análisis
El experto en hidrocarburos Álvaro Ríos realizó un análisis sobre la situación energética del país y advirtió que la crisis de combustibles no es reciente, sino que viene arrastrándose desde la anterior gestión, según declaraciones a la Red Uno.
Según Ríos, durante 2025 Bolivia ya mantenía una deuda elevada con traders y proveedores de gasolina y diésel, situación que se agravó por la falta de divisas.
Sostuvo que Bolivia enfrenta serias dificultades para pagar sus importaciones de carburantes debido a la escasez de dólares, por lo que termina comprando combustible bajo condiciones financieras más costosas. “El país no tiene dólares, no hay con qué pagar. Y bueno, se compra al fiado. Y comprar al fiado cuesta caro”, señaló.






