La mejor manera de darle legitimidad y fuerza a una ley antibloqueos sería someterla a un referéndum para que la población defina su aplicación y es probable que gane esta consulta con más del 50% de la votación, según el criterio del diputado de la alianza Unidad, Carlos Alarcón.
Vía: Erbol |
El parlamentario considera que los niveles de rechazo de la población hacia los bloqueos de caminos aumentaron en gran medida debido a los perjuicios que generan, sobre todo a sectores que tienen una economía de subsistencia del día a día.
“Si no se contamina con un plebiscito de gestión de un gobernante y se realiza de manera concreta sobre la temática del bloqueo, yo creo que el apoyo a la norma tranquilamente superaría el 50% de la votación”, declaró Alarcón.
A manera de ejemplo, el diputado mencionó un sondeo digital del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), realizado entre el 7 y el 10 de septiembre de este año, con 1.362 respuestas ante preguntas vinculadas a la temática de los bloqueos de caminos. Alarcón informó que la principal consulta sobre apoyo o rechazo a una norma antibloqueos tuvo un respaldo mayoritario.
“La novena pregunta dice: ¿Apoyaría usted se dicte con urgencia una ley antibloqueos? El 95% respondió que sí. Si bien es un sondeo y no es una encuesta, yo estimo que en un referéndum el sí a esta pregunta podría ganar con más del 50 ó 60% de los votos”, declaró Alarcón.
El asambleísta cree que el bloqueo de caminos como medida de presión se distorsionó y en muchos casos ha sido utilizado con fines políticos en función de intereses de ciertos grupos y dirigentes, pero no en beneficio de la gran mayoría de la población.
“Se ha desnaturalizado esta práctica de los bloqueos de tal manera que se utiliza con y sin razón, para lo bueno y para lo malo, para todo y por nada, por lo feo y por lo bonito”, dijo el parlamentario.
Alarcón considera que el abuso y la distorsión llegaron a un extremo en que se confundió la protesta con el delito.






