Lionel Messi escribió, en el triunfo de Argentina ante Jordania en Dallas, un capítulo más de su historia gloriosa en las Copas del Mundo. El 10 la metió de tiro libre para el 3-1 final y anotó su decimonoveno gol en la competencia, consolidándose como el máximo artillero histórico.
Vía: espn|
Pero también rompió un nuevo récord, el enésimo incluso dentro de esta edición mundialista: se convirtió en el primer futbolista que anotó en siete partidos consecutivos del Mundial, rompiendo la plusmarca que compartían Just Fontaine y Jairzinho desde México 1970.
El astro rosarino empezó su racha en los octavos de final de Qatar 2022, contra Australia (previamente había festejado vs. Arabia Saudita y México, pero no pudo contra Polonia), y luego marcó frente a Países Bajos, por los cuartos de final, Croacia, por las semifinales, Francia, por la final, y ya en 2026 lo sufrieron Argelia, Austria y Jordania.
El atacante de Inter Miami, además, se convirtió en el quinto jugador con dos o más goles de tiro libre en Mundiales y extendió su récord de goles de afuera del área (7, dos más que Rivelino).
El récord que Messi no pudo romper
Messi, máximo goleador histórico de los Mundiales, había arrancado con todo la edición de Estados Unidos, México y Canadá: convirtió un hat-trick contra Argelia en el debut y luego sumó un doblete ante Austria. Entonces, con cinco tantos en dos presentaciones, parecía al alcance de la mano el récord en una fase de grupos: los 7 del húngaro Sándor Kocsis en 1975 y del alemán Gerd Müller en 1970.
Pero el ex Barcelona y PSG fue suplente frente a Jordania, lo que bajó sus chances de anotar múltiples goles. En definitiva, ingresó con media hora por disputarse y, con su gol de tiro libre, llegó a 6, igualando la línea de Just Fontaine (1954) y Oleg Salenko (1994).






