Noemí Meneses y Cindy Vargas, adolescentes de 14 y 16 años de edad, se alternaban visitando la alcoba palaciega del Presidente cocalero, mediante “operativos” organizados por Quintana. El uso indebido de bienes del Estado para corromper sexualmente a menores de edad, más que un proceso penal —ya prescrito— exige un Juicio de Responsabilidades al ex Presidente pedófilo y sus colaboradores…
Redacción Sol de Pando |
BREVE SINOPSIS:
El 20 de septiembre de 2020, Sol de Pando publicó la segunda parte de una investigación sobre los delitos de estupro cometidos por el presidente Evo Morales durante su mandato gubernamental. Estupró y mantenía relaciones sexuales con dos menores simultáneamente, cohabitando con ambas en dependencias públicas y utilizando recursos del Estado para someterlas.
Se trataba de Cindy Saraí Vargas Pozo y Noemí Meneses Chávez, mujeres que en el momento de ser seducidas y desvirgadas por Evo Morales tenían 16 y 14 años respectivamente. Hoy Saraí tiene 27 años y Noemí 25; Morales va a los 67 años, les lleva una diferencia en edad con más de cuatro décadas.
Cindy Saraí nació en Yacuiba el 12 de noviembre de 1999; a sus 16 años, en febrero de 2016, dio a luz una niña. Noemí nació en el Chapare el 16 de abril de 2001 y fue quien acompañó al exPresidente como su concubina oficial, cuando Morales escapó a México y Argentina tras su derrocamiento en 2019; mientras Cindy Saraí se quedaba en Yacuiba amamantando a la wawa.
UN RARO CASO DE “BIGAMIA PEDÓFILA”
Aún durante su exilio, Morales seguía conviviendo con sus dos víctimas, en una desopilante forma de “bigamia pedófila”. Cuando cambió de refugio entre México y Argentina, el pedófilo quiso estar con Cindy y su bebé en Buenos Aires, al parecer para protegerlas de la despiadada persecución que Murillo había desatado contra Cindy; Eduardo del Castillo se encargó de llevarlas desde Yacuiba, mientras Noemí retornaba a Cochabamba. En julio de 2020, tras ser sorprendida por la Policía en poder de una vagoneta de la Gobernación de Cochabamba, Noemí volvió a Buenos Aires y Cindy fue devuelta a Yacuiba...
LA CONTAMINACIÓN DE LA VÍA PENAL CONSOLIDÓ SU IMPUNIDAD
En ambos casos, no existe posibilidad alguna de que prospere ningún juicio penal por los delitos de estupro que, abusando de su poder, ha cometido el entonces Presidente, por las siguientes razones:
1.- Las víctimas fueron adoctrinadas dentro el grupo paraestatal “Generación Evo”. El violador las sedujo deslumbrándolas con todos los privilegios palaciegos, jamás se consideraron víctimas, nunca presentarían denuncia penal contra el “carismático” estuprador.
2.- Ambos casos han prescrito judicialmente.
3.- En el caso de Noemí, el estupro quedó impune por la destrucción del expediente en manos del Ministro de Gobierno bajo el régimen de Jeanine Añez. Arturo Murillo contaminó las pruebas policiales entregándolas a un mercenario mediático español que monopolizó y manipuló la información. El gobernador de Cochabamba Iván Canelas, principal cómplice de Evo Morales en la violación a Noemí, nunca fue convocado a declarar. Canelas y Murillo eran amigos íntimos y secuaces de los hermanos Arévalo en la estafa de la inmobiliaria FINSA.
4.- En el caso de Cindy Saraí, la impunidad se consumó desde el momento en que Luis Arce Catacora fue designado candidato presidencial y ganó las elecciones con el respaldo decisivo de Evo Morales. El pacto tenía como base desbaratar el proceso por estupro iniciado en Tarija en agosto de 2020. En diciembre de ese año, venció el plazo para que la víctima formalice denuncia y el denunciado comparezca a declarar, nada de eso aconteció, la Fiscalía rechazó y cerró el caso. El flamante Ministro de Justicia, Iván Lima, no hizo nada para evitar la extinción del proceso, ni siquiera intentó apelar. El actual Gobierno de Rodrigo Paz Pereira, mal asesorado por el mercenario argentino Cerimedo, se ha limitado a proseguir el juicio inventado por Lima para perseguir al pedófilo sin un real sustento legal.
Ante la ostensible inviabilidad de llevar a Morales ante la justicia por la vía penal —en ambos casos, el de Noemí y el de Cindy— la única vía factible que queda es el Juicio de Responsabilidades por Uso Indebido de Bienes del Estado en que incurrieron el presidente estuprador y su corte de celestinos gubernamentales y partidarios, tal como explicamos a continuación…






