Entrevista a Damián Jiménez.
“El agua del rio San Juan de Sora que atraviesa por el centro de Huanuni – Oruro, tiene un color plomo. El olor es poco agradable y en sus orillas hay niños jugando sin ningún tipo de control. La basura en el lugar también afecta. El distrito minero no encuentra soluciones para calmar la polución, aunque ahora se construye diques de cola para disminuir la contaminación causada por la explotación de estaño.” El Deber, La Polución en Huanuni causa daños a más de 40 comunidades.
“En Potosí, el agua y el suelo contienen plomo y mercurio. Gabriel Chambi secretario departamental de la Madre Tierra sostiene que desde los socavones se emanan “aguas ácidas “ e incluso hay operadores (cooperativas) que desaparecen y a veces no se puede encontrar ni a los representantes legales.” Erbol, En Potosí empresas mineras contaminan el agua con plomo y mercurio.
“De acuerdo a la Oficina Técnica Nacional de los ríos Pilcomayo y Bermejo (OTN), tras un monitoreo en las cabeceras de la cuenca del rio Pilcomayo en el departamento de Potosí, se identificaron 1.800 puntos de contaminación ambiental. La mayoría de los focos corresponden a empresas (cooperativas) que operan cerca de las riberas del rio. “ Los Tiempos. EL Rio Pilcomayo es castigado por la contaminación.
“La sequia y las elevadas temperaturas muestra un desolado río Pilcomayo, sin agua, con solo arena en el horizonte y peces muertos en las orillas. “. EL País, Arena y peces muertos , lo que está quedando del Rio Pilcomayo.
“Lo primero que me llamó la atención fue la magnitud de la devastación… encontré que las operaciones estaban de la orilla ( del rio Beni, al norte de La Paz) a unos dos o tres kilómetros adentro. Entonces la magnitud de la deforestación es terrible.” Cabildeo Digital. Conversación sobre los rios que arrastran oro.
Damián Jiménez asegura que otra minería es posible, una más amigable con el medio ambiente, con sus trabajadores y vecinos . Lo miro con ojos incrédulos, es la quimera del oro sin mercurio. Pero, de algo estoy segura. Se viene una conversación novedosa e interesante, tanto es así que comenzamos hablando de Leonado DiCaprio. Pero antes debo decirles que Jiménez es un especialista en gestión ambiental minera, trabajó muchos años en la empresa Inti Raymi que explotaba oro a cielo abierto y que cerró operaciones en 2014. Es un beniano que dejó la ganadería para estudiar el impacto específico de la actividad de tal o cuál industria en ríos y comunidades.
—Damián, Europa y tal vez Estados Unidos están preocupados por la contaminación que causa la minería en el mundo entero. Ellos abusaron del carbón para su revolución industrial y dejaron la crema. Pero hoy, las grandes refinerías en esas naciones, por presión de la sociedad civil, para comprar minerales exigen a los productores unos certificados de buena conducta ambiental. Tengo la impresión que no pasa de una buena intención.
—“Es un tema que siempre ha estado en agenda de Naciones Unidas. Nació como una inquietud en el Consejo de Seguridad de Naciones a inicios del 2000. Hubo un problema con los diamantes en Sudáfrica que financiaban guerras civiles, hay una película sobre esto: “Diamantes de Sangre” con Leonardo DiCaprio. En Sudáfrica se denunció que la explotación de diamantes estaba generando violencia y vulneración de los derechos humanos, por el trabajo infantil forzado.
Entonces, las Naciones Unidas aprobaron una guía para que haya una certificación a las exportaciones de diamantes. Después se amplió al resto de los minerales. La intencionalidad de la “debida diligencia” es asegurar que no haya una vulneración a los derechos humanos, que no exista trabajo infantil, que no se incrementen los conflictos sociales y que no haya vulneración al medio ambiente.
—Suena maravilloso. Pero a Bolivia todavía no llegó esa “diligencia”. Aquí, la minería contamina desde hace 500 años y no para.
—“Mira, es que no hay la debida institucionalidad. Están las normas, están los convenios internacionales, hay una guía de Naciones Unidas contra la minería ilegal, una guía que tipifica los delitos de la minería ilegal contra el medio ambiente, pero obviamente en Bolivia tienes a las cooperativas que tienen una presencia política muy fuerte, que es un grupo social muy corporativo, muy fuerte, que tiene influencias importantes, entonces es muy difícil exigirles que cumplan la norma.
—Daniel, disculpa que te interrumpa, pero al margen de nuestro gobierno, qué pasa con los que compran minerales en Bolivia. Ellos, ¿por qué no exigen que se cumplan las normas internacionales?.
—“Pasa querida Amalia, que no todos los compradores de minerales cumplen los convenios. En Suiza hay varias refinerías grandes de oro y la sociedad suiza está muy interesada en el medio ambiente, entonces las refinadoras como Valcambi, una de las grandes, pide certificaciones de la procedencia del oro, para que sea “limpio”. Eso funciona para algunos países, pero acá en Bolivia lo que sucede es que el oro no lo pueden vender a Europa, no lo pueden vender a la bolsa de Londres, pero sí lo venden a la India, a Dubái donde no se hacen mayores problemas …
—No les importa…
—“Así de simple.
—Bueno, podemos concluir que Bolivia exporta oro con sangre. ¿Ocurre lo mismo con los demás minerales?
—“ Mira, la mayoría de las empresas y de las cooperativas, venden su producción a las grandes transnacionales que compran los concentrados. Estas transnacionales generalmente tienen políticas de “debida diligencia”. Sin embargo, en la cadena de comercialización hay unos hoyos negros donde la ley se pierde, porque hay rescatistas, hay ingenios, al final, el ingenio vende a las comercializadoras, a las grandes comercializadoras, pero hasta que llega al ingenio ya pasaron varias manos, ya compró el rescatista, ya llegó al ingenio, y se pierde, ¿no?, se pierde el seguimiento del origen de ese mineral.
—Es obvio que las cooperativas no cumplen ninguna norma. ¡ Les vale!
—“Así es. Obviamente hay sectores que no cumplen, pero paradójicamente tienen un peso político importante y también generan una significativa cantidad de empleo.
—¿Qué pasa con las empresas con capital extranjero? ¿Hay alguien que las controla y exige el cumplimiento de normas?
—“Mira, en Bolivia hay pocas empresas que te cumplen toda la normativa ambiental y de “debida diligencia”, ¿no? Pero hay empresas que cumplen. Primero, por sus buenas prácticas, o sea, yo tengo experiencia en una empresa que cumplía con toda la normativa ambiental porque esa era la política interna de la empresa. Primero, entonces, es la política interna de la empresa pero a su vez está el Estado, el Estado a través de sus diferentes instituciones y sus diferentes niveles, ¿no? El Ministerio del Medio Ambiente es la autoridad ambiental competente para hacerte cumplir toda la legislación ambiental en Bolivia, ¿no?
—Damián, hemos ingresado a un terreno pantanoso..
—Mira, hay un control diferenciado, ¿no? Como en todo el país, hay un control diferenciado, es la ley del embudo, ¿no? Y yo te digo... por experiencia, cuando estaba en Inti Raymi , nosotros emitíamos informes semestrales y permanentemente había inspecciones de la gobernación de Oruro y del Ministerio de Medio Ambiente para ver que se cumplan las normas. Tienes la presencia, sientes la presencia del Estado, ¿no? Que te marca el paso para ver que estés cumpliendo con todas las normas y además para que envíes los informes, ¿no? Pero obviamente esa presencia no es igual para todos y es inexistente en algunos lugares.
— El año pasado, el 23, hubo una sequía tremenda en Potosí, ahora el país está bajo agua, pero el año pasado padecimos una sequía muy grande, se secó el Pilcomayo y varias lagunas, y empezaban los problemas sociales, y algunos empezaron a culpar a la empresas por esta escasez . Había racionamiento de agua y se llegó a cortar el suministro a los ingenios, unos 13, creo.
Foto: El Deber. La sequía de 2023 dejó un mar de peces muertos
— “Son muchos más. Están alrededor de 100. Mira, yo te diría que hay mitos sobre la minería. Para darte algunos datos, Amalia, en el altiplano boliviano, en general, y en Potosí en particular, se sufre un estrés hídrico. Hay un desbalance hídrico. La evo transpiración, que es la evaporación del agua y la transpiración a través de las plantas, es más o menos de 1.300 mililitros al año, ¿no? Y la precipitación es de 300, o sea, se evapora cuatro veces más agua de la que llueve, ¿no? Entonces hay una tendencia al estrés hídrico. Pero el año pasado se dieron otras cosas adicionales. El año pasado, el 2023, fue el año más caluroso en la historia de la humanidad. El año pasado se dio el fenómeno del niño y seguimos con los efectos todavía en este momento. Pero se dio el fenómeno del niño, que ha sido además un súper niño. Porque hay el niño y el superniño, ha venido con más agresividad.
—Entonces, afirmas que minería no tuvo algo que ver con la sequía..
— “Yo te digo, la minería en Bolivia más o menos te consume el 4% del agua que se extrae en el país. Es un porcentaje parecido a lo que pasa en Perú y a lo que pasa en Chile, que son otros dos países mineros. Y en el tema particular de Potosí, porque nosotros hicimos una investigación al respecto, los ingenios, esos más de 100 ingenios, te consumen más o menos el 12% del agua que distribuye AAPOS, que es la entidad, la cooperativa que provee de agua a la ciudad de Potosí. los ingenios te consumen el 12% aproximadamente, no es una cantidad menor, no es un porcentaje menor, pero tampoco es un porcentaje que te explique por qué no había agua, definitivamente.
—Como sea, fue motivo de otro conflicto, de los muchos que seguramente enfrentan las empresas.
—“Bueno, siempre, yo te diría que siempre han habido conflictos, ¿no? Por varias razones. Las grandes empresas mineras, como fue Inti Raymi en su momento, te produce un efecto, te incentiva el rentismo. Mucha gente definitivamente vivía de esa empresa y nunca pues gestionó algo propio o quiso trabajar, ¿no? Te exacerba el rentismo y es uno de los elementos importantes para explicar los conflictos. Pero también hay impactos ambientales, Amalia, o sea, también los hay. Yo te diría que son las dos cosas, es rentismo, el chantaje, y también el impacto ambiental.
—Me parece natural que la gente que habita alrededor de una poderosa empresa que saca los minerales de la tierra donde han vivido desde siempre, quieran algo de beneficio.
—Así es. Mira, hay un concepto que se aplica mucho en el tema minero, que es el concepto de SG, que es la parte social y es la parte de gobernanza, y obviamente tú para llevar una actividad minera en este caso, tienes que tener, primero ser ambientalmente responsable, pero también socialmente, eso te implica priorizar el empleo en la comunidad local, hacerlos partícipe de tu gestión y de tus beneficios , es un concepto que aplican muchas empresas en Bolivia, o algunas empresas, y creo que es un buen concepto para que la actividad sea sostenible en el tiempo.
—Es cierto, allí donde aparece una empresa, la comunidad se moviliza para ver qué beneficios consigue. Es obvio que no hace lo mismo con las cooperativas.
—Exactamente. Mira lo que pasa, por ejemplo, con San Cristóbal, es ilustrativo. San Cristóbal ha cambiado la vida a una comunidad, de una población. Colchacá es el municipio que recibe de lejos más regalías per cápita de todo el país. Cada ciudadano del municipio de Colchacá en promedio recibe más de tres mil bolivianos al año en regalías, cada persona. La empleabilidad o el empleo en la localidad de San Cristóbal es casi el 100% y todos trabajan en Minera San Cristóbal. Fíjate, o sea, el rato que la mina se cierre ... yo he vivido eso y es bien complicado, Amalia. Es bien complicado cuando has mantenido un estándar de vida y te acostumbraste a tener tu ingreso, tus beneficios, porque en San Cristóbal tienes el hospital público y tienes el hospital que colocó la empresa y el hospital que colocó la empresa está siempre lleno, ¿no? O sea, hay demasiadas cosas, demasiadas cosas. Tienes que ir para entender la dimensión, ¿no?, porque la minería tiene sus finitos, entonces en algún momento se acaba y si no creaste las condiciones para que esa población pueda autosostenerse, es complicado.
—En materia laboral, se supone que las empresas deben cumplir con todas las normas. No hay perdón ni siquiera de Dios. En cambio los miles de cooperativistas están librados a su suerte. En el oro se ha denunciado inclusive trabajo esclavo usado por las empresas chinas. Pero no todo debe ser tan deprimente como se lo pinta.
—Mira, hay una empresa en Oruro, que es la empresa minera La Joya, que la integran varios ex trabajadores de Inti Raymi. Es una empresa comunitaria que hace actividades en favor de la población de La Joya. Es un buen ejemplo en chiquitito de cooperativas que pueden funcionar bien.
Yo creo que para que haya una minería más digna, más compatible con los derechos humanos, de las mujeres, de los niños, tiene que entrar en vigencia la “debida diligencia” que exigen algunos mercados.
—Sí, la verdad es que leyes no faltan. El tema es quién las hace cumplir. La respuesta obvia es: el Gobierno, es el Estado. Pero, si al Estado no le importa el bienestar de la gente y su medio ambiente porque tiene un acuerdo político con uno de los actores, el que más contamina, entonces estamos perdidos.
En minería este drama termina en la morgue. Cada día se reporta la muerte de algún minero, especialmente en el Cerro Rico de Potosí. Entró a trabajar y lo sacaron muerto. El año pasado creo que fueron 20 trabajadores muertos, ¿no?
—¡No! Fueron 100, Amalia. El año pasado fueron casi 100 los mineros muertos en Potosí. Los declarados, o sea, los oficiales, si quieres.
—Nada puede ser más gráfico y doloroso sobre las condiciones laborales que rigen bajo el sistema del cooperativismo. Quiere decir que nadie los controla, que el gobierno no cuida a sus ciudadanos.
—“Sí, y en lo que va del año, hasta fin de febrero, íbamos por 16 muertos en Potosí.
— La gente se arriesga a este extremo porque no le queda otra y porque ganan bastante bien ¿ no crees?
—“Yo conocí en Mapiri a un par de cooperativistas que en promedio sacaban al mes como 5.000 dólares de ganancia líquida. Entonces, es un monto muy atractivo comparado con el salario promedio que gana cualquier trabajador. Pero también es el efecto de que no hay otras opciones. Lo que tú decías antes es un tema de opciones y esta es la opción que te queda
—En el Cerro Rico ¿tú crees que los ingresos para los de la última línea son así de altos?
—“No, pero es mejor que cero. Es un tema muy delicado porque obviamente tienes gente que te gana así, mucho dinero y otros que subsisten.
—Damián, me parece que salvo excepciones, en Bolivia estamos muy lejos de tener en Bolivia una minería amigable.
—“Yo soy un convencido de que la minería es necesaria en el país y que se la puede hacer de manera responsable. Y que la minería es necesaria, pero, siempre y cuando la hagas respetando el medio ambiente, respetando los derechos laborales, no contratando niños, se puede hacer. Es algo que el país puede hacer y debería hacer.
Gracias Damián por esa dosis de optimismo. Yo agregaría que sí es posible pero con otro gobierno. Bolivia podría vivir holgadamente de la minería, cuidando sus ríos y su gente, pero estamos arañando las piedras porque el MAS apostó por un sector incontrolable que solo aporta votos, no aporta tecnología, no aporta impuestos, no aporta seguridad industrial, no aporta nada y se lleva todo.






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