La reducción sostenida de la inversión pública acentúa las brechas de género en Bolivia y descarga la crisis sobre las mujeres, según informes presentados por diferentes organizaciones con motivo del Día Internacional de la Mujer que se conmemora este 8 de marzo.
Por: Zulema Alanes |
Del presupuesto total a nivel nacional en inversión pública solamente el 1,9 % ha sido destinado a favorecer a las mujeres en todo el país, reporta el Ranking de Inversión en Igualdad y Equidad de Género (IIEG) 2021, elaborado por el Instituto de Formación Femenina Integral, el Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza, el Colectivo Rebeldía y la Coordinadora de la Mujer.
“Hay mayor inversión en el recojo de basura que en la vida de las mujeres” aseguró Juana Olivera, directora del Instituto de Formación Femenina Integral (IIFI) entrevistada por Cabildeo Digital.
Dijo que los datos muestran que “en nuestro país no se está priorizando la atención de mujeres en situación de violencia, las leyes están bien en el papel, pero Bolivia es uno de los países con las cifras más altas de violencia en América Latina. Vivir sin la amenaza de que alguien nos mate, no es un derecho garantizado”.
“Nos alarma, nos aturde, que estamos ya dos décadas y la situación de las mujeres no cambia”, subrayó e insistió que “la tendencia de los últimos 5 años da cuenta que la asignación, tanto programada como ejecutada para la lucha contra la violencia no llega al 1% del presupuesto de inversión, demostrándose que esta problemática no es priorizada por las autoridades de los Gobiernos municipales, pese al incremento de casos de violencia y feminicidios”.
En el Día Internacional de la Mujer, todos los reportes advierten que Bolivia está lejos del desafío de “Financiar los derechos de las mujeres para acelerar la igualdad” planteado para este 2024 por Naciones Unidas.
Proyecciones desalentadoras y de mayor ajuste
Según la investigadora en temas fiscales y género, Silvia Fernández, las proyecciones no son alentadoras porque es previsible “una mayor reducción de la inversión pública en servicios públicos esenciales, política de cuidados y protección social”.
“La ejecución de la inversión pública es mucho menor, no creo que hayamos pasado la barrera del 1% porque se ha registrado una reducción del gasto público en servicios públicos esenciales, políticas de cuidados y protección social afectando directamente a las mujeres . Por ejemplo, en 2022, El Alto había programado una inversión pública de 1,81% pero ejecutó apenas el 0,8%” dijo a Cabildeo Digital.
Recordó que “Cada vez son menos los recursos de IDH por la baja constante de los precios y volúmenes de exportación de gas, la atención a la violencia depende de los precios internacionales del gas desde el 2015 hasta hoy han bajado los volúmenes y precios en casi el 50%, y eso ha impactado negativamente en los programas y servicios de lucha contra la violencia contra las mujeres”.
Según Fernández, “en términos generales se invierte menos del 2%, mucho menos que el deporte cuya asignación presupuestaria es del 3%, fundamentalmente para canchas de fútbol, una inversión con sesgo de género porque privilegia a los hombres”.
Los presupuestos municipales para inversiones en igualdad y equidad de género en Bolivia se redujeron año tras año. Según el Ranking del Observatorio de Justicia Fiscal “desde el año 2017, el indicador que da cuenta del porcentaje de Inversión en Igualdad y Equidad de Género (IIEG), ejecutado por los Gobiernos municipales del país, disminuyó paulatinamente hasta el 2021, de 3,37% a 1,97%. El año 2020 se observa el indicador más bajo, que alcanza el 1.5% en un contexto de pandemia por el Covid 19”.
Y en criterio de Silvia Fernández, esa tendencia no ha cambiado en 2023 , Año de la Despatriarcalización, que “solo sirvió para incorporar la palabra despatriarcalización en las directrices presupuestarias que este año (2024) la han eliminado. En términos de presupuesto no ha significado nada, no hay variaciones en lo más mínimo, es una falsedad total, no se ve reflejado en nada”.
Se invisibiliza el aporte de las mujeres a la economía
Los servicios que el Estado no provee con la reducción del gasto público se ajustan por la vía del tiempo y el cuerpo de las mujeres y acentúan las brechas de género.
El informe sobre el avance de la autonomía económica de las mujeres realizado por la Coordinadora de la Mujer, a través de su Observatorio de Género, destaca que “si bien las mujeres tienen una creciente participación en el ámbito productivo y laboral, todavía enfrentan múltiples obstáculos para alcanzar su autonomía económica. Las brechas de género en materia de ocupación y de salarios, y el trabajo sin corresponsabilidad en los cuidados del hogar, entre otros, mantienen las desigualdades históricas que afectan a las mujeres”.
Datos del INE al cuarto trimestre de 2023, muestran que la tasa de ocupación laboral de las mujeres es del 65,4%, mientras que la de los hombres llega al 77,2%, es decir, 11,8 puntos porcentuales más. En cuanto a salarios, los hombres ganan 26,5% más que las mujeres por el mismo trabajo, según ONU Mujeres, señala el informe.
En un pronunciamiento por el Dia Internacional de la Mujer, la Articulación de Mujeres y Feministas Pluridiversas de La Paz y El Alto recuerda que “Estamos precarizadas por el Estado y sus políticas de impuestos” y reclama porque “las cooperativas mineras no pagan el Impuesto a las Transacciones (IT) que se aplica sobre el importe bruto de las ventas o ingresos de un determinado período, con la alícuota del 3%. Tampoco pagan el IVA (13%) ni el IUE (25% de las utilidades) ni la alícuota del 12,5%, esta última se aplica cuando los precios internacionales del mineral son altos, como ahora es el caso del oro”.
Alerta sobre el efecto de la crisis y asegura que “tenemos que hacer malabarismos con el poco sueldo que recibimos para sostener una canasta familiar que día a día va encareciéndose, la crisis de la gasolina ha potenciado esta subida ¡y nadie hace nada! Cada día mujeres con sus hijos e hijas tenemos que buscar la manera de sobrellevar las crisis”.









