Por: Jhonny Vargas |
Estamos aquí para tomarle el pulso a nuestra Democracia moribunda, este pasado 10 de octubre Bolivia cumplió 41 años de vida democrática, pero Bolivia es un caos de intereses complicados, siendo este un país muy hermoso y muy rico todavía, no ha podido encontrar la paz y tranquilidad que tanto necesita. Aquí este una tremenda ironía, el exterminador de la Democracia, quiere salvar a la patria de su exterminio, yo considero todo lo contrario y muchos estarán de acuerdo conmigo de que “Hay que salvar a Bolivia de Evo”.
Bolivia hoy es el desgobierno más absoluto, frente a la crisis política y de representatividad que esta viviendo el país, debemos prepararnos todos lo bolivianos para una lucha muy prolongada, muy ardua, muy importante que es la recuperación de nuestra Democracia. Aquí hay un desorden espantoso, el gasto publico es inmenso y nuestras necesidades no son satisfechas, aquí el MAS se ha gastado millones de dólares en casi 20 años de gobierno masista, esto es horrible y dejara en la completa ruina las arcas del Estado, si no hacemos nada terminaran por refundir el Tesoro General de la Nación, tenemos que ponerle un alto a todo esto, necesitamos orden y dar remedios a todos lo males que hoy padece nuestra Nación.
Del 2005 a la fecha vivimos la política de los peores hombres al frente de las instituciones públicas y soportamos a los peores ladrones administrando la cosa pública, todo esto en Democracia. Esto para el estudio de las ciencias políticas tiene una clara explicación este fenómeno se llama “Kakistocracia” o el gobierno encabezado por las peores personas, o las menos capacitadas de un país, luego este fenómeno político preocupante se transformo en “Cleptocracia” o el dominio de los ladrones, que es el desarrollo y establecimiento del poder basado en la corrupción institucionalizada y sus derivados como el nepotismo, amiguismo y clientelismo político. Es decir, somos dominados por una “kakistocracia” cocalera y depredadora y una “cleptocracia” protegida e impune.
Esta dictadura con mascara democrática, ha puesto a nuestro país en un conflicto tremendo, encierra en su seno la caja de pandora y al mismo tiempo es un caos y que forman un inmenso océano de opresión, un inmenso océano de corrupción, un inmenso océano de narcotráfico y un inmenso océano de abuso de poder y autoritarismo. En Bolivia los que saben y los honrados, no están al frente de las instituciones públicas, ellos deben tomar el mando del ejercicio del poder público, mas bien los que quieren el dinero fácil y han hecho del negocio de la política, un negocio muy rentable, un modus vivendi, ellos son los que ahora toman las decisiones y se creen dueños de las instituciones públicas, es decir los ineptos y los mentirosos son nuestras autoridades y ostentan con orgullo su derecho a gobernar.
Después de que los tiempos cambien, hay que iniciar un juicio político nacional, contra la mala administración en la era del MAS, toda su gestión publica en los casi 20 años de poder se llama “Ineptocracia” que es el sistema de gobierno donde los mas incompetentes se hicieron cargo de la función publica y fueron elegidos por los menos capaces para decidir el futuro del país, donde la mediocridad fue premiada con cargos públicos y la gente que apoya al régimen fue premiada con bonos, prebendas, facilidades y ventajas de todo tipo, donde los sueldos y salarios de los funcionarios públicos fueron pagados con la riqueza confiscada a un numero cada vez mas reducido de buenos productores del oriente boliviano y gracias a los elevados precios de las materias primas y recursos naturales estratégicos (gas, minerales, litio y bosques) ese es el modelo económico de la ineptocracia, donde solo se vive de empréstitos de organismos de financiamiento internacional o de algún país interesado en nuestros recursos naturales de interés para su geopolítica de dominación global. (Rusia, China o EEUU). Por esta razón se aprovechan los peces grandes, porque Bolivia es una joven democracia insegura, que vive un proceso de decadencia democrática.
“Volver a poner a la cabeza de la administración publica a un sujeto experimentado en la corrupción (innumerable) y la traición (fallo de la haya y otros) es el peor error histórico que podemos cometer los bolivianos. El populismo mentiroso y traidor no puede volver a manejar el Estado, porque terminaría por completar su misión de destruir los sentimientos de la nación y las bases de la economía, terminando de convertir a nuestro país en un Narcoestado, sin posibilidades de futuro”
El próximo presidente/a de este país debe ser elegido por el mérito y no por la suerte o el dinero proveniente del narcotráfico y que en lugar de quedarse en la inacción y en la ignorancia, se ponga a la cabeza de la administración. Tenemos tantos problemas y tan pocos hombres preparados, un órgano judicial tan impuro, donde no existe ninguna garantía para los derechos individuales, pero si sentencias favorables para las organizaciones sociales que apoyan al régimen autoritario, ahí esta la dictadura vestida de democracia. Así este gobierno habla de democracia, pero solo es de boca para afuera, no hay democracia bolivianos, este partido en el poder, abusa de sus facultades, porque no sabe nada de responsabilidad, siendo entre tanto los bolivianos victimas de este abuso, podemos ponerle tantos nombres a lo que sucede en Bolivia con su sistema democrático: Democracia manipulada, democracia fraudulenta, democracia inservible, democracia insegura, democracia maleada, democracia insatisfecha, democracia falseada pero preferí el título de Democracia a la boliviana, suena mejor.
| Jhonny Vargas es politólogo y docente de postgrado.







