Por: Jhonny Vargas |
La soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza es decir los siete pecados capitales, que dominaron el alma del MAS, estas siete pasiones son la característica especial de los altos dirigentes del instrumento político, en los últimos 14 años, antes de la pandemia, Bolivia nunca había disfrutado de tanta prosperidad, ni había conocido una situación tan favorable como la época del gas, con precios internacionales elevados y otras situaciones coyunturales favorables a su desarrollo, pero en el gobierno del ex mandatario evo morales reinaban siempre el desorden y la anarquía en su máximo esplendor, todo por el dinero y el camino del dinero fácil.
Se cultivo en esa administración la corrupción publica y la burocracia clientelar en su máximo esplendor, realidad nauseabunda que se expandió tanto en occidente como en el oriente y ni hablar de las regiones del valle central, Bolivia estaba y continua estando dominada por el abuso de poder despótico, el entorno del ex mandatario Morales, no solo disfrutaba de abundantes riquezas, la elite política de evo morales gozaba de privilegios y algunos se trataban como príncipes debido al saqueo de innumerables fondos públicos del erario nacional, se utilizaba los bienes públicos para cada elección presidencial y subnacional, en favor del partido gobernante porque estaba en sus manos el manejo de tantos recursos económicos que se convirtieron en ser hombres y mujeres eficientes y con grandes habilidades en la administración de la corrupción publica, sin importarles los asuntos y la gestión pública, pero desarrollaron un talento único en todas las disciplinas, los aduladores del ex mandatario morales fueron distinguidos y aplicados en todas las artes de la corrupción política. En este país ni el futbol se salva, hasta la pelota se mancha.
Producto de la crisis política de 2019, este entorno evista, dejo junto con su títere político el poder y se refugio donde pudo, perdieron las mieles del poder, vivieron un momento fatídico de confusión política, donde por un intervalo de tiempo el poder se traslado de manos y la situación de los “oportunistas del poder” fue uno de los momentos más difíciles, en toda su travesía política, sintiéndose amenazados, disminuidos, solos por la perdida del apoyo popular, recurrieron a la violencia y el terror, para volver a reactivarse y retomar el poder perdido, cueste lo que cueste. Frente a esa encrucijada se dieron cuenta que el único método para volver al poder es la vía democrática, necesitaban un nuevo títere al cual las organizaciones sociales y el pacto de unidad puedan controlar a su gusto y conveniencia, es ahí donde emerge la figura del ex ministro de Economía Arce Catacora, quien para Morales era su mejor y mas leal ministro, la jugada les salió perfecta, el MAS se volvió a rearticular, los oportunistas volvieron al poder.
Durante la administración de Arce, Bolivia ya gozaba de merecido renombre y reputación entre todos los países, como el “paraíso de la corrupción” y el “paraíso del narcotráfico”, en esta situación el entorno del presidente Arce, se aprovechó rápidamente de los acontecimientos y acepto la situación tal y como viene y siguieron su propio camino, poco a poco desmarcándose de la figura del ex mandatario Morales, Choquehuanca, Del Castillo y Lima mas los Chicago Boys de la carrera de Economía y entorno cercano del presidente Arce, mas los interculturales como fuerza renovadora, se acomodaron a las circunstancias y decididos a la conservación del poder, incitan constantemente al oído del presidente Arce para que pueda continuar con sus afanes reeleccionistas, pues en Bolivia disfrutar del poder y conservar los privilegios es algo cultural. No contaban con la astucia del presidente arce que empujado por su entorno se lanza al éxito sin medir las consecuencias de la traición.
Con la situación política imperante hasta hoy, la ruina sistemática de Bolivia se confirma, el gobierno boliviano se ha convertido en e nido de los peores crímenes, donde el menor escándalo político, desata los más deplorables actos de corrupción y nepotismo. Esto se debe a la perversión de sus organizaciones sociales, donde un maletín con dinero puede más que la convicción ideológica y no como estos afirman a lo orgánico de sus decisiones, porque estos dirigentes del MAS pese a ser pobres de origen, pretenden vivir como si fueran ricos, lo que les obliga a recurrir a incontables inmoralidades al interior del partido y de la administración publica gubernamental.
“En la casa del pueblo, hay tantos odios antiguos y nuevos y tanta envidia y celos que es más dura la división interna, en el legislativo se viene librando una lucha interna por el poder, entre los partidarios del ala arcista y los oportunistas del ala evista y entre todos los que quieren suceder en el mando presidencial.”
Toda la población decente de Bolivia, califica la corrupción presidencial como inconcebible y maldita, nos hemos quedado todos tan impresionados, confusos y apenados, que ya casi ni sabemos donde estamos, el MAS comete atrocidades dignas de ser consideradas como corrupción, esta vendetta política interna que se libra al interior del MAS, terminara por llevarse al país por delante, con todo esto el MAS no deja de ser un partido político arrogante, oportunista y convencido sin fundamento de su locura política. El país entero condena al MAS por su arrogancia en la prosperidad y cobardía en la adversidad, todo el barco del MAS se hunde, pero ellos no se dan cuenta, todo el más se desintegra, pero ellos se niegan a aceptarlo, se hundió en la corrupción bajo el dominio del ex presidente morales y se convirtió en el paraíso de la corrupción gubernamental bajo en mandato de Arce Catacora. Ambos presidentes no gobernaron en interés del Estado, sin en el suyo propio.
Por estrategia política para las elecciones presidenciales 2025, el MAS recurrirá al temor, que es un poderoso sentimiento, que hace que la gente se doblegue y acepte que se le imponga otra voluntad, voluntad arbitraria y destructiva que es la característica esencial de este partido político, pero recuerda como decía Horacio: “Tempus fugit, carpe diem et memento morí”, el tiempo vuela, vive el momento y recuerda que morirás, porque “veritas nunquam perit”, la verdad nunca muere, la ruptura del MAS “consummatum est”, se acabo todo, todo esta cumplido, ahora solo esperar el desenlace que será trágico.
A un así, el encanto de Bolivia aún perdura, queda todavía los vestigios de un país maravilloso, el camino de la corrupción desvía nuestro destino, la vendetta política contra el pueblo boliviano es grande. El oscuro ex mandatario morales quiere volver y quiere someter a nuestro país a horrores y lágrimas, el narcotráfico sigue triunfante a lo largo y ancho de todo el país, el ultimo año de gobierno del MAS, marcara el final de una época en la triste historia de Bolivia.
| Jhonny Vargas es politólogo y docente de postgrado.






