Frente al congelamiento de cuentas bancarias por adeudos tributarios de vehículos, el concejal Fabián Yaksic planteó al alcalde Dockweiler aplicar primero dos medidas que permitan recuperar las obligaciones pendientes sin afectar a ciudadanos que ya no poseen los motorizados registrados a su nombre: la anotación preventiva y el embargo preventivo del vehículo.
Yaksic sostuvo que el objetivo debe ser resolver el problema de fondo: identificar al actual poseedor, regularizar el registro y determinar correctamente a quién corresponde la obligación tributaria, antes de recurrir a una medida que afecta directamente las cuentas bancarias de los ciudadanos.
El Concejal recordó que el artículo 106 del Código Tributario establece que la retención de fondos en cuentas bancarias debe aplicarse después de agotar medidas previas.
“Alcalde, lo que le pido es que cumpla a cabalidad lo que establece el Código Tributario. El congelamiento de cuentas se hace después de haber agotado instancias previas”, afirmó la autoridad.
Primera medida: anotar preventivamente el vehículo
Yaksic propuso como primera alternativa la anotación preventiva del motorizado, (como establece el código tributario) principalmente en los casos en que el vehículo continúa registrado a nombre de una persona que lo vendió hace años y nunca realizó el cambio de nombre.
Explicó que algunos motorizados pudieron pasar por dos, tres o incluso diez propietarios, mientras el titular original continúa figurando en los registros municipales y acumulando obligaciones tributarias por un vehículo que ya no posee.
“La anotación preventiva del bien permitiría caerle, en términos figurados, al actual poseedor del vehículo, de modo que ese poseedor regularice el registro y ahí se pueda hacer el cambio de nombre”, explicó.
A criterio del concejal, esta medida permitiría presionar al actual poseedor para regularizar la documentación, evitando que la deuda continúe recayendo sobre quien vendió el vehículo hace años.
Segunda medida: embargo preventivo antes del congelamiento
De no lograr resultados con la anotación preventiva del vehículo se podría, como segunda alternativa, recurrir al embargo preventivo del vehículo (como establece el código tributario) antes de solicitar el congelamiento de cuentas mediante la ASFI, afirmó el Concejal.
“Antes de pedir congelamiento con la ASFI, embargo preventivo del bien. Ahí tiene dos medidas que pueden solucionar el problema de fondo, que es la regularización del registro”, sostuvo.
El concejal remarcó que la Alcaldía tiene mecanismos para hacer efectivo el cobro de tributos, pero también debe utilizarlos de manera que permitan solucionar la situación de los contribuyentes y no trasladar automáticamente el problema a antiguos propietarios.
“No se trata solamente de cobrar”
Yaksic cuestionó que la Autoridad Tributaria Municipal concentre sus acciones en la recaudación sin considerar el impacto que las medidas pueden generar en ciudadanos que ya no tienen ninguna relación con el vehículo.
Advirtió que obligar a una persona a pagar una deuda de un vehículo que vendió hace 10, 20 o 40 años no garantiza que el problema desaparezca, porque mientras el registro continúe a su nombre, la situación puede repetirse
“Si hoy paga el adeudo que le están achacando por no haber hecho el cambio de nombre, de aquí a cinco o diez años va a estar en lo mismo.
No estamos ayudando a la gente”, afirmó.
Finalmente, pidió al alcalde Dockweiler asumir una posición equilibrada, utilizando las herramientas que le permite la normativa para garantizar la recaudación, pero también para facilitar a la gente la regularización de los registros y evitar perjuicios innecesarios.
“Alcalde, cumpla y aplique lo establecido en el Código Tributario como pasos previos antes de congelar cuentas a la gente”, concluyó.






