El nombre de Paola Nogales-Ascarrunz aparecerá de ahora en adelante en la mayoría de los libros de biología del mundo. Esta bióloga y conservacionista de felinos boliviana formó parte del equipo de científicos que descubrió al Leopardus tilcayo, la primera nueva especie de gato en más de cien años.
Vía: El Clarín |
La carrera a su reconocimiento empezó en las últimas horas, cuando un amigo le avisó que salió en la televisión de Polonia. También le comentaron que ocupó una página de un diario alemán. En los próximos días su cara estará en los medios surcoreanos. “Estoy muy feliz por el gato, pero también porque es una buena noticia. Todo ha sido un poco extraño en los últimos meses, ¿no? Y me encanta que esa buena noticia salga de Bolivia, que todos se alegren, porque es algo bueno para todos”, cuenta Nogales-Ascarrunz a Clarín.
Paola es bióloga especializada en la conservación de especies de felinos silvestres en Bolivia. Trabaja principalmente en el Bosque Seco Chiquitano y los bosques de Los Yungas. Hace sus investigaciones y monitoreos con genética de la conservación, genómica y fototrampeo. Su bio en National Geographic, revista que costea algunos de sus estudios, la define como “aventurera”.
El ejemplar que desconcertó a la ciencia
El equipo que descubrió al Leopardus tilcayo basó su descripción en un individuo macho de diez años que hoy vive en el refugio Senda Verde.
El ejemplar, que la ciencia llama holotipo, vivió un tiempo con una familia de Los Yungas que, cuando se percató de que sus conductas no eran compatibles con las de un gato doméstico, decidió enviarlo con los conservacionistas. "Esperas (de un gato doméstico) que te ronronee y te dé amor, pero este gato era más bien destructivo. Acechaba a las gallinas del vecino. Empezaron a tener problemas con él".
Senda Verde es un refugio que alberga animales que provienen del tráfico ilegal, del mascotismo o de los incendios forestales. A algunos los rehabilita y los libera; a otros, lo más acostumbrados a vivir con humanos, simplemente los cuida. Está en contacto constante con científicos, biólogos y mastozoólogos porque necesita saber exactamente de qué especie son los animales que reciben para poder suplementar bien sus dietas. Con el arribo del nuevo gato, a la primera que contactaron para identificarlo fue a Paola.
Nogales-Ascarrunz se encontraba trabajando en paralelo junto con uno de los mastozoólogos más conocidos de la región cuando fue convocada. “Nosotros conocíamos al tigrino (Leopardus tigrinus o gato de monte), y creíamos que era él. Pero nos dimos cuenta de que no lo era cuando vimos la descripción que habían hecho los científicos brasileños de sus tigrinos. No tenía manchas pequeñas, ni la cola anillada ni larga como decían. Tanto los brasileños como nosotros estábamos equivocados. No se veía igual al Leopardus tigrinus”, relata la bióloga.
Para colmo, los testeos genéticos dieron resultados “muy extraños”, lo que llevó al equipo a secuenciar genomas completos con los datos que tenían de la base internacional.
Así fue como a finales de 2023 y comienzos de 2024, una colaboración internacional entre el equipo boliviano y el del doctor brasileño Eduardo Eizirik, de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande do Sul, y su estudiante Jonas Lescroart, de la Universidad de Amberes, arrojó como producto el estudio sobre el tilcayo que hoy recorre el mundo. “En ciencia, en lugar de competir, lo que hacemos es colaborar, porque así llegamos más lejos”.







