Luego de contener el incendio en la Feria Barrio Lindo, este sábado la Policía y la Fiscalía iniciaron las investigaciones para determinar el origen y las causas del siniestro que arrasó más de 10.000 puestos en el sector de Acronal.
Vía: El Deber |
El comandante de la Policía, Jhenky David Gómez Córdova, junto con personal especializado de Bomberos de la Policía y del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), se trasladó hasta el lugar para iniciar las pericias.
Durante la intervención se realizó una inspección técnica del área afectada, además de la recolección de elementos materiales que serán sometidos a análisis. Estos procedimientos permitirán establecer, con base en evidencia técnica y científica, dónde y cómo se inició el fuego y cuáles fueron los detonantes para que las llamas se propaguen, dijo Gómez.
Por su lado, el fiscal Gustavo Ríos informó que el Ministerio Público abrió de oficio una investigación por los delitos de incendio y estragos.
“De manera inicial hemos tenido entrevistas de campo con distintos guardias de seguridad. Seis han sido citados para que presten sus declaraciones informativas. También se ha colectado los dispositivos de seguridad de otras asociaciones para hacer el desdoblamiento correspondiente”, manifestó.
El secretario municipal de Seguridad Ciudadana, Paulo Viruez, informó que la Guardia Municipal, la Policía y el Ejército Militar están controlando los accesos, porque todavía no es seguro transitar por la zona, toda vez que hay un alto riesgo de que la estructura se desplome y el ambiente está contaminado.
Además, informó que, una vez liquidado el incendio, se inició el trabajo de enfriamiento y remoción de los escombros.
Bomberos denuncian robos
Asimismo, bomberos denunciaron que mientras enfrentaban las llamas sufrieron dificultades por la intervención de algunos comerciantes, que desconectaron y les quitaron las mangueras, y algunos también sufrieron robos de sus materiales de protección.
“Durante el proceso de extinción tuvimos algunos problemas con los propietarios. Nos desconectaron las mangueras y el sistema de hidrantes, además de impedir el abastecimiento de los vehículos. Con eso empezamos a perder terreno. No teníamos agua porque la gente desconectaba las mangueras para intentar apagar el incendio por su cuenta. Eso nos obligó a replantear las estrategias de control”, denunció Álvaro Castillo, de la Unidad Urbana de Bomberos y Rescate (UUBR).
De acuerdo con Castillo, después de más de 36 horas de trabajo, la madrugada del viernes se logró extinguir los focos que representaban un riesgo de propagación. Posteriormente, los equipos de emergencia iniciaron las tareas de refrigeración y remoción, que incluyeron la apertura de casetas y puestos comerciales para verificar y eliminar posibles focos calientes.
En medio de la emergencia, además, los bomberos denunciaron el robo de equipos de trabajo. José Antonio Coca, de Fundasol, reportó la pérdida de su casco estructural y otros accesorios.
“Me robaron mi casco estructural y mis accesorios de bomberos que se encontraban en la parte de adelante del carro de Bomberos de Fundasol”, señaló el afectado.
El hecho ocurrió este viernes, aproximadamente a las 06:25, cuando el personal de emergencia se disponía a retirar los equipos utilizados durante la intervención y retornar a su estación.
Castillo explicó que dicho casco tiene un costo aproximado de $us 250 y cuestionó el robo del material que los bomberos adquieren con su esfuerzo y con donaciones. “Son equipos caros. Cuesta 250 dólares ese casco. ¿Con qué equipos va a trabajar? Es un elemento menos porque le robaron parte de su protección”, lamentó.
Señaló que no es la primera vez que sufren robos durante una emergencia. Indicó que anteriormente a ellos le sustrajeron un monitor de piso, que hasta la fecha no ha sido recuperado.
Las autoridades insisten en que la estructura no es segura y que todo en su interior fue consumido por el fuego. Hay dos cordones de seguridad en el área.







