Inglaterra está en semifinales del Mundial y en Miami resonó el 'Hey Jude'. Ocho años después de Rusia 2018, los de Tuchel avanzan firmes tras hundir a la resistente Noruega en una competida batalla bajo el sofocante calor de Miami gracias a un doblete de Jude Bellingham.
Vía: RTVE |
Sigue de dulce el '10' inglés, que presumió de llegada para anotar los dos tantos de la remontada tras el primer gol de Noruega. Sin ser su mejor partido, Inglaterra tiró de oficio para conseguir un triunfo que no llegó hasta la prórroga.
Noruega, espoleada por su ilusionada afición, dice adiós al mejor Mundial de su historia con la cabeza bien alta, tras dejar en el camino a Brasil y poner contra las cuerdas a toda una Inglaterra en un partido de tú a tú que se resolvió en la prórroga por la calidad de Jude Bellingham.
El tiempo extra llegó después de unos igualados 90 minutos en los que Noruega sorprendió a Inglaterra al ponerse por delante con un centro-chut de Schjedelderup, que buscaba a Haaland y se encontró con un inesperado gol que dejó helada a la afición inglesa pese a las altísimas temperaturas que reinaban en Miami este sábado.
El tanto noruego descabalgó a una Inglaterra que hasta entonces había controlado el partido. Los de Tuchel encajaron mal el golpe y sufrieron para no encajar el segundo en los mejores minutos de su rival, con ocasiones para Sorloth y Odegaard.
La gran tarde de Jude
Pero Inglaterra despertó antes del final del primer tiempo. Con Gordon como jugador más incisivo por la izquierda, los 'pross' metieron un balón por medio del nuevo jugador del Barça al centro del área. Allí apareció Bellingham, que batió a Nylon con un bonito disparo cruzado.
Protestó Noruega que en el inicio de la jugada el balón sacado por Nyland de puerta habría golpeado en un cable de la cámara aérea del campo, y originó la acción del gol inglés. Pese a las protestas del equipo inglés, el gol subió al marcador y la FIFA asegura que el chip del esférico no detectó ningúna incidencia.





