Vía: Unitel |
Su trayectoria política estuvo marcada por una activa participación en la resistencia a los gobiernos militares y por su compromiso con la restitución del sistema democrático. Desde las filas de la izquierda democrática, Araníbar se convirtió en una de las voces más influyentes de su generación y contribuyó al proceso que culminó con el retorno de la democracia en octubre de 1982.
Tras conocerse su fallecimiento, el expresidente Carlos Mesa expresó sus condolencias y destacó el legado del exdirigente político. “Su aporte a la conquista de la democracia es invalorable. Como uno de los líderes del MIR y luego del MBL, fue un ejemplo de coherencia en su lucha contra la dictadura militar y en su compromiso con la causa del 10 de octubre de 1982 y el nuevo periodo histórico que hoy vivimos”, manifestó.
Mesa recordó además que, en los últimos años, Araníbar atravesó momentos difíciles debido a procesos impulsados durante el gobierno de Evo Morales, situación que derivó en un prolongado alejamiento del país. “Rindo homenaje al político y al amigo”, señaló el exmandatario al expresar sus condolencias a la familia.
La última aparición pública de Araníbar se registró el 28 de abril de este año, cuando recibió un reconocimiento de la senadora Tomasa Yarhui y legisladores de la alianza Libre y del exalcalde y actual diputado Juan Del Granado, este último compañero de lucha del mismo partido. En esa oportunidad, destacaron su aporte a la democracia y a la construcción de una alternativa política desde el Movimiento Bolivia Libre. Yarhui recordó que inició su carrera política en esa organización, de la que fue concejal en la ciudad de Sucre.
Alejado de la actividad política partidaria en sus últimos años, Araníbar desarrolló una destacada labor en organismos internacionales. Ocupó importantes responsabilidades en la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y en la Organización de los Estados Americanos (OEA), espacios desde los cuales continuó promoviendo los valores democráticos y la integración regional.
Con su partida, Bolivia pierde a un referente de la política nacional. Su legado queda vinculado a la defensa de las libertades, la institucionalidad democrática y la construcción de consensos en una de las etapas más complejas de la historia contemporánea del país.







