Por: Jhonny Vargas |
El “honorable” Diputado Jauregui sale en defensa de la resolución del TCP, diciendo: “El documento es de cumplimiento obligatorio”, esta imagen me hace recordar cuando el ministro de la dictadura Luis Arce Gómez, acuño la frase: “Todos los elementos que contradigan al decreto ley tienen que andar con el testamento bajo el brazo, porque vamos a ser taxativos. No va a haber perdón”. El TCP prorroga su mandato y de los magistrados y consejeros, justificando que no puede existir un vacío de poder, la decisión fue tomada por el Tribunal Constitucional, en base a una solicitud del Tribunal Supremo de Justicia. Todo esto es una conspiración política, un atentado a la Democracia, es un golpe judicial, con una calculada mala intención política.
El mas favorecido con este crimen, parece ser el bloque “arcista” gobernante, pero en el fondo esta situación demuestra que el MAS, se encuentra totalmente fragilizado, porque debe enfrentar el problema de las elecciones, que toda salga favorable a sus intereses políticos, que todo ese proceso satisfactorio para todos aquellos que de una u otra manera se encuentran vinculados con el poder del MAS, sobre la justicia, pero nada tranquiliza los ánimos en el MAS, están en medio de la confusión y la aparente división interna. El ex Mandatario Morales es el verdadero responsable de esta crisis institucional, en el Órgano Judicial, pero los suyos no hacen otra cosa que seguir el plan, a ellos no les interesa la calidad de Justicia en Bolivia, solo ellos quieren asegurarse la continuidad en el Poder. No saben ya que hacer, para cumplir ese objetivo. Si es necesario dar muerte a la democracia o llevarse por delante a la malograda Justicia Boliviana.
El MAS pretende aniquilar a la Justicia, con todas las armas a su alcance, amenazas, chantajes e intentos de corrupción contra las autoridades judiciales que no cumplen sus caprichos, así se maneja la justicia en Bolivia. Todos los medios de intimidación son buenos en contra de los buenos administradores de justicia, su fin es intimidar, meter miedo a los fiscales, jueces y magistrados, lo intentara de varias maneras, todos los dirigentes vendidos y adictos al gobierno del MAS, no quieren un cambio en la Justicia, este gobierno de “Arce” endurecerá aún más su posición, de por si ya inestable desde el punto de vista económico, social y político. Ahí esta el signo de un gran nerviosismo al interior del MAS, en ese signo de debilidad y ciertamente en el fracaso de la nueva convocatoria que se pretende para un nuevo congreso del MAS, el instrumento ya no tiene discurso político, ya no tiene motivos para continuar con la lucha, se convirtieron en el instrumento del Narcotráfico y el Crimen organizado Internacional. El nerviosismo y la debilidad son los signos del fracaso y la derrota.
Masistrados usurpadores, todos controlados o nombrados por el gobierno de una u otra manera pretenden prorrogarse en sus cargos políticos, porque hablar de meritocracia esta por demás en Bolivia. Hasta en el sentido de la Justicia el Régimen del MAS, ha perdido la batalla cultural, como su credibilidad, el campo de los que pretende un cambio en la justicia se incrementa con numerosos apoyos, en tanto que los conservadores defensores del status quo en la justicia boliviana, defensores legales del gobierno del MAS disminuye.
No nos olvidemos el colegio de abogados y los defensores de la ley, de la legalidad y la legitimidad al igual que los buenos periodistas, así como la libertad de expresión, es victima de las acciones represivas gubernamentales, hay una censura oficial organizada y continúan las amenazas por un lado y el otro la subordinación ha convertido al ejercicio de la abogacía y el periodismo, en un trabajo harto delicado, por eso la profesión pago un alto tributo a la dictadura. Toca únicamente al Régimen del MAS, encontrar una solución, porque el ha sido quien ha dado origen al problema de la descomposición del sistema de administración de Justicia, la Justicia se pudre por dentro, hay que encontrar toda una solución a la situación angustiosa en la que se encuentra la Justicia en el país. El MAS se ha deslegitimizado totalmente electoralmente.
Pero primero para ver un cambio en la Justicia en Bolivia, hay que ganar la batalla moral, hay que hacer triunfar la idea de que nos movilizamos espontáneamente por una causa publica, que vincula el destino del país y de las próximas generaciones. La brutalidad del Régimen represivo del MAS y en especial del ex mandatario no tiene parangón en nuestra historia, el gobierno y este Régimen dispone de la fuerza represiva e institucional, nosotros solamente tenemos la fuerza de nuestra voz, cansados de tanta impunidad e injusticia. La inversión de la situación en la que los malos magistrados, jueces, fiscales y abogados legítimos defensores de la ley y la constitución, se convierten en vergonzosos culpables de la violación sistemática de las leyes bolivianas.
Hay que protestar contra el TSJ y el TCP y su intención de prorrogarse por ser considerados por toda la opinión pública, como inconstitucionales, las negociaciones fracasaran en todo sentido para llevar adelante las nuevas elecciones judiciales, existe una conspiración bien planificada y establecida. El gobierno del MAS no sabe como encontrar argumentos ha esta atrocidad política, no sabe como encontrar argumentos, no supo resistir y se debilito. El gobierno con las futuras elecciones judiciales quedra meternos “gato por liebre”, pero nosotros continuamos en la lucha por un sueño, todos tenemos el sueño y la esperanza de ver un cambio, no muy lejano en la justicia y el respeto al Estado de Derecho en Bolivia.
| Jhonny Vargas es Politólogo y Docente de Postgrado.






